Coro Shiratí La música calma, alegra y eleva el alma, por eso en Comunidad Bet-El tenemos, desde hace ya tiempo, dos coros importantes que han representado a nuestra Comunidad en varias ocasiones. Coro Kinor Conformado por personas mayores de 55 años, este coro es la verdadera música de nuestra alma y de nuestro pueblo. Coro Shiratí Hombres y mujeres entre los 18 y 55 años de edad se reúnen a cantar música diversa, renovando el objetivo coral y creando nuevas formas de expresión.  EL CORO SHIRATÍ Una experiencia que deja huella Irving Gatell Son casi dos años y medio desde que, a razón de una invitación que me hizo el Jazán Ari Litvak, tuve mi primer contacto con el Coro Shiratí. En ese momento se trataba de rellenar la sección de tenores para una participación en el rezo de Neilá. Naturalmente acepté. En primer lugar, porque después de veintidós años vinculado a la actividad coral, resulta difícil resistirse a este tipo de invitaciones. En segundo lugar, porque se trataba de una experiencia trascendental, mucho más amplia que la simple actividad de cantar, rodeada de la mística y espiritualidad de nuestras Fiestas Mayores. El resultado, a casi treinta meses de distancia, es una plena satisfacción de ambas expectativas. Mi experiencia como músico profesional me ha llevado a trabajar con todo tipo de coros: profesionales, amateurs, aficionados, buenos, malos, divertidos, fastidiosos. En ese aspecto, la dinámica y ambiente que vine a encontrar en Shiratí representó la suficiente motivación como para que, una vez cumplido el trato original de cantar en las Fiestas Mayores, decidiera permanecer como miembro regular del coro. El nivel técnico que ha alcanzado el coro es notable, especialmente porque la gente que lo integra no lo hace como profesión, sino por amor a la música. Pero dicho nivel también es lógico, porque el trabajo del Jazán Litvak al frente del grupo ha sido asertivo desde todos los puntos de vista. El resultado es evidente: un ensamble que cada vez va ampliando su repertorio, cuya base son canciones en hebreo, pero que se ha enriquecido con repertorio mexicano, ladino, idish, algo de trova, boleros, comedia musical, y hasta música tipo gospel. Un ensamble en el que, además, se ha gestado exitosamente un ambiente familiar, fraterno, que hace de los ensayos algo más que una actividad cultural. Y en el nivel espiritual la experiencia también se ha convertido en algo encantadoramente deleitable. La amplia gama de temas que incluyen nuestras canciones, así como la actitud abierta y tolerante con las que las abordamos, permite que cada uno pueda disfrutarlas sin reservas. Habrá quienes se sientan llenos con la experiencia cultural, ampliada por la obligada interacción humana que implica cantar en un coro. Y quienes asumimos un perfil religioso, gozamos de una forma especial este contacto con la espiritualidad musical judía, algo que nos ha acompañado durante milenios. En coherencia con las convicciones del movimiento Masortí, el Coro Shiratí es una experiencia que refuerza nuestra identidad judía por medio de algo que nos es preciadísimo: la música. Pero también por medio de una visión moderna, acoplada a la realidad que nos rodea como judíos y como mexicanos, y que se convierte en una actividad dinámica, divertida y edificante. Un placer, pues. Y como tal, los que ya estamos allí deseamos que su efecto sea expansivo, por lo que aprovechamos cada espacio disponible —como estas líneas— para recordar que el Coro Shiratí está abierto para todos los que deseen participar de algo tan fascinante como la actividad coral, todos los miércoles a partir de las 19:30 horas en nuestra Comunidad. Se los garantizo: lo van a disfrutar muchísimo. |