loading...
Parasha
Parashá
LETRA
Tamaño:AAAAA
E-MAIL
Envia por correo
VOTACIÓN
loading...
IMPRESION
Versión para impresión
Yom HaShoa: el reto de activar la memoria
Rabino Leonel Levy
19/04/2012

El filósofo Theodor Adorno solía decir que no se puede escribir más poesía después de Auschwitz. Cada vez que llega Yom HaShoa me vuelvo a preguntar: ¿Es posible decir algo nuevo acerca de la Shoa? Tengo la constante inquietud de saber si habrá alguna forma de expresar estos sucesos tan amargos.

 

Creo que por un lado, es cierto que no se puede escribir más poesía después de Auschwitz, pero creo también que por otro lado es lo único que podemos hacer para poder convivir con nuestra propia historia, con las sombras del pasado.

 

Desde hace algunos años el arte, la poesía, la música, la literatura y el cine han buscado un nuevo lenguaje para expresar el horror y el dolor de la Shoa. Creo que estas nuevas expresiones son fruto de la genuina búsqueda para decir lo que no se puede callar, lo que no se puede traducir en palabras, lo que estalla desde lo profundo del corazón.

 

Hace algo algunos años atrás, nuestra Comunidad presentó la premier de la película “El Pianista”, dirigida por Roman Polanski, sobreviviente de la Shoa. La historia está basada en la autobiografía de Wladyslaw Szpilman, un talentoso compositor y pianista judío-polaco, quien escapa de la persecución y la deportación de los nazis a los campos de concentración y exterminio. Szpilman lucha por mantenerse vivo y salva su vida gracias a la ayuda de un oficial alemán que queda fascinado con su magia musical.

 

Este pianista escondido de los nazis y que sobrevive entre el hambre y la angustia, encuentra un piano y se abstiene de emitir sonido real sabiendo que el hecho de golpear cualquier tecla implicaría su muerte. Es por eso que acaricia el piano y recuerda en su alma la música. En este caso la insonoridad es aquella que contiene la simple acción de salvar la vida. Sólo pueden quedar en el recuerdo los sonidos a través de los silencios. Así como la historia del “Pianista”, todas las historias de la Shoa son surrealistas y ninguna es de ciencia-ficción.

 

En Yom HaShoa VeHagvura también evocamos el levantamiento del gueto de Varsovia, donde jóvenes no mayores de 23 años querían demostrar que ninguna batalla estaba perdida. Y lo muestra la película, cuando Szpilman observa desde fuera del gueto la encarnizada lucha. Sólo observando desde la ventana pudo salvarse. Salvarse no quiere decir vivir; es simplemente sobrevivir, lo que significa mucho pero no tanto.

 

No existe la sobre-muerte, existe la sobre-vivencia. Pero en todo sobreviviente agoniza algo esencial e inefable de la vida. Un sobreviviente ya no se ríe de la misma manera que antes, porque nunca se vuelve definitivamente de la noche del horror.

 

Es este pianista el que me ayudó a entender que el triunfo del espíritu humano está muy ligado al poder de transformación que tiene el arte, la poesía y en este caso la música. “El pianista” es otra historia más que nos permite comprender el concepto de que el horror y la tragedia están articulados únicamente por relatos personales y no por estadísticas.

 

Como dijo el poeta “En la Shoa no fueron asesinados 6 millones de judíos, sino que un judío fue asesinado 6 millones de veces.” Porque cada una de estas víctimas es un mundo, una historia, una familia, sus sueños e ilusiones.

 

Conmueve y asusta la idea de saber que paralelamente hay millones de historias similares, y a su vez disímiles, de quienes se salvaron y de quienes no. Y la mayoría de ellos no fueron héroes, ni seres con talentos especiales, ni músicos virtuosos. Fueron personas simples que por casualidad, intuición, incógnitas y destino, caminaron en paralelo a la línea de la muerte sin cruzarla. Creo que la mejor manera de hacer memoria y de responder a la muerte, es transformando el dolor y la destrucción en poesía, en música, en memoria activa, en creatividad, en trabajo y en acción.

 

Este Yom HaShoa VeHagvura, debe evocar en nosotros la fortaleza espiritual de nuestros abuelos para que con “Guevura”, con fuerza, coraje y heroísmo, nos comprometamos con honestidad para el mantenimiento de nuestra tradición, el estudio de la Torá, el cumplimiento de las mitzvot, el fortalecimiento de las instituciones comunitarias y nuestra querida y tan duramente golpeada Medinat Israel.

 

Dijo Janusz Korczak: "No olvidemos que nuestra fortaleza está en la memoria" Y por eso es nuestro deber, el enseñar a las generaciones futuras acerca de la Shoa.

 

¡LIZKOR VE LO LISHKOAJ! Recordar y no olvidar para que seamos capaces de honrar la memoria de las víctimas de nuestro pueblo, dedicándonos con todas nuestras fuerzas a la continuidad de nuestro judaísmo y la continuidad de Medinat Israel.

 

¡LIZKOR VE LO LISHKOAJ! Recordar y no olvidar es nuestro desafío.

 

Shabat Shalom

loading...
Buscar:
spacer 175 x 1
Comunidad Betel de México - Todos los Derechos Reservados - Aviso de Privacidad
Powered by Olvaid!